viernes, 28 de diciembre de 2012

¡GRITOS!





No sé si estoy despierto,
no sé si estoy dormido,
duele el aire que respiro
y grito, grito al viento,
sin saber ni lo que siento.

Duele alzarse a recoger una caricia,
duele acurrucarse tras una cortina,
duele y no hay forma de dejar
aparcado ese dolor,
por mucho que lo quiera.

¡Duele! y ¡grito!
Grito al viento que ya basta,
mi alma no desea mas dolor
y sueño.
Y así, ¡soñando!, que el dolor se calma
Torpemente mi alma descansa.

Y ¡Grito!
Grito al viento
que hay esperanza,
que no todo es dolor,
que también existe la nada.