martes, 31 de diciembre de 2013

TAN SOLO AMOR

TAN SOLO AMOR, UN LIBRO QUE VALE LA PENA LEER, SE LO RECOMIENDO.



UNA LECTURA GRATIFICANTE, EN LA QUE NOS DAMOS CUENTA DE LO QUE VERDADERAMENTE VALE LA PENA EN ESTA VIDA ES EL AMOR.

lunes, 18 de noviembre de 2013

¿QUÉ SERIA YO SIN POESÍA?






Es la poesía mi alimento,
con ella vuelo, nado, camino
hacia un rumbo incierto,
pero camino.

Y es que sin la poesía
sería un capitán sin barco,
un soñador despierto, sin sueños 
que den color a esta vida en blanco y negro.

La poesía es mi navío,
versos insuflan aire a mis velas,
mi pluma dirige y pone rumbo 
a esta humilde vida
que lucha por no extinguirse.

¿Qué sería yo sin la poesía?


SUEÑOS






Cierro mis ojos y sueño,
no veo campos de amapolas,
los sauces no recuperan sus hojas,
las olas del mar no me susurran al oído,
las gaviotas no graznan contentas
ni las palomas transportan a tu puerta 
mis sueños.

¡Amor! cierro los ojos y te veo
jugando con mi pelo tu sonrisa,
como ruiseñor cantando alegre
enamorado del amor.

Solo son sueños, pero
de ellos
alimento mi alma.

viernes, 15 de noviembre de 2013

LAS LÁGRIMAS DE TU OLVIDO






Cómo duele la existencia
cuando el olvido se adueña
y desgarra instantes vividos.

Cómo me duelen las manos,
cuando a través de ellas
se escurre el pasado,
que yace entre las lágrimas
de tu olvido.
Bucólica, melancólica y solitaria,
vaga mi esencia buscando 
ser liberada.

Busco el norte y hallo el sur,
busco el este y es oeste.

¿Cuándo? dime ¿Cuándo
dejará de doler el aire que respiro?

Porque fuerte es mi navío,
pero cansado está ya
de tanto evitar naufragios
que tratan de doblegar
mi destino.


TU ESENCIA




El tiempo reposa y los instantes reflejados
quedaron en el cristal de mis pupilas.
 La fragancia efímera de tu esencia resuena,
enmudeciendo mi alma solitaria.

Tus ojos, tu boca, tu pelo, tu cuerpo entero
queda como muralla cimentada sobre mis alas, 
alas al viento que soportan la tristeza
y el peso del tiempo que pasé susurrándote 
versos,
amándote ante un abismo repleto
de desconcierto

CONJURO DE AMOR




Hay noches en las que invoco tu nombre
Cuando mi cuerpo desnudo tiembla bajo las sábanas.

Hay noches en las que siento tu cuerpo  junto al mío
y nuestra calidez hace que el frío de la noche desaparezca,
dando paso al sofocante calor de una noche de verano.

Hay noches en las que mis labios buscan tus labios
y el vaivén de nuestros navíos perpetúan un amor
que nació entre los versos de un poema,

escrito como salmo que santificará un amor
que nació conjurado por la ausencia.

¿QUÉ HAY DETRÁS DE UN VERSO?



¿Qué hay detrás de un verso?
¿serán sentires?
¿quebrantos del alma?
¿quizás ausencias?
¿o gritos que buscan complacer un cuerpo sediento?

¿Qué hay detrás de un verso?
¿Quizá la agonía de mi alma, que no encuentra consuelo?

¿Qué hay detrás de un verso?
Quizá la alegría de plasmar en renglones 
lo efímero de una vida que dedica en palabras 
la belleza que supone amar y ser amado.



jueves, 24 de octubre de 2013

YA EN FORMATO KDP EN AMAZON.

Estimados amigos, al fin publique mi libro en formato KDP, Amazon, aquí les dejo el link desde donde pueden adquirirlo y leerlo desde su libro electrónico.

Gracias a todos por el interés que me han demostrado llamándome y mandándome mensajes para saber donde lo pueden adquirir, para mi es todo un placer poder darles este servicio.

Un abrazo a todos....

http://www.amazon.com/dp/B00G55N28Q

sábado, 12 de octubre de 2013

¡ORO! LA ESCLAVITUD DE NUESTRO HERMOSO MUNDO.






Mientras gobierne el dinero en este mundo, jamás veremos cambios.
Mientras el veneno recorra las arterias de nuestro planeta, el mundo seguirá agónico y perdido.

¿Quién eligió que el oro sustentase nuestra economía?
¡Sí! el oro, un metal que solo sirve para engalanar nuestro cuerpo, unas veces en forma de anillos otras de colgantes, diademas y estandartes,
¿qué más da?

¿Cómo es posible que nos gobierne algo tan tonto? Si antepusiésemos el amor ante todo, dejaríamos de ser esclavos de la economía, para vivir en un paraíso.

Para eso creó Dios este bello mundo, para que fuésemos libres y felices, no esclavos de un metal amarillo.

¡Qué pena!

Un infierno dentro de un paraíso donde sólo nosotros  somos el instrumento para cambiar el rumbo de este mundo.
Es una verdadera pena ver niños sufriendo porque no pueden acceder a un buen hospital; gente que depende del dinero para poder salir adelante, viviendo auténticos infiernos, y todo sólo por dinero, un vil papel o metal sin ningún valor. 

Sólo una palabra, una palabra que no me cansare de repetir, “amor”. Y es que sólo con amor podemos llegar a todas partes y no porque yo lo diga, lo dijo Dios, lo dijo su hijo, ¡sí! Jesús nos dijo: "Ama a tu prójimo como a ti mismo"; y si así lo hiciésemos, jamás permitiríamos que nada malo pase a nuestro prójimo; ojalá no sea tarde y cambiemos nuestra forma de ser y antepongamos el amor a todo. 
 
Escribo poemas, sí, poemas de amor y jamás me cansaré de decir 'te amo'. 
Me da igual quién sea: Si se lo digo a una flor, cómo no iba a decírselo a mis hermanos:
 “TE AMO.”


SILBA EL VIENTO



Pasa el tiempo y en este largo camino
silba el viento, rozándome el rostro
pasa atrevido, mientras ¡yo!
ausente espero,
acongojado y muerto de miedo
pensando: ¿Qué será de mí
sin tu aliento?

Y es que quiero darte todo
pero no puedo,
mi alma es rica,
mi espíritu aventurero.
 ¡Pero!
 ¿Qué pasa con mi cuerpo?
seguirá acongojado y muerto de miedo,
porque el tiempo pasa
y sigo junto a él  atrapado,
mientras silba el viento.

ÁNGELES GUARDIANES




Ángeles guardianes, protectores de vidas,
os ruego que no abandonéis esta alma
que tanto os necesita.
Necesito de vuestro apoyo y consejo,
sentir vuestra presencia
para no ser como barco a la deriva
en esta vida, que podría ser
una auténtica maravilla.

I’AM, ¡SI! YO SOY








Este mundo ha llegado a un punto
donde difícilmente hay retorno.

Mientras la base y soporte en esta vida
sea el vil dinero, no encontraremos el buen camino.

I’am, ¡sí! yo soy,

Yo soy quien se alegra de tu alegría,
yo soy quien te tiende su mano
cuando te sientes perdida/o,
yo soy quien te escribe versos
para que recuerdes que formas
parte de mi vida,

yo soy quien prende la luz de tu mesita
cuando la noche oscura
se apodera de tus sueños,
yo soy ese al que le gustaría ser un ángel
para poder protegerte tanto de noche
como de día.

I’am, ¡sí! YO SOY…

TOMA MI MANO





¡Soledad!
terrible sentimiento,
ansiedad, dolor, abatimiento.

¿Qué hacer ante tan ingrata sensación?

¿Pedir ayuda?

Está bien si alguien te tiende su mano,
pero si no encuentras esa mano amiga,
esta puede llegar a ser autentica amargura.

¡Soledad!


viernes, 11 de octubre de 2013

AL ALBA




Fue al alba cuando te vi llegar
cuando el sol todavía no había salido.

Tus ojos cargados de luz
iluminaron mi camino,
tus labios sonrosados susurraron cantares
y ¡yo! todavía medio dormido,
te sentí sobre mí,
como gota de rocío.



UN VERGEL





Ojos de mirada dulce,
labios con sabor a miel,
eres tú quien hace de mi vida
un auténtico vergel.

FELIZ





Si tu vida te parece insoportable
e injusta, mira tras de ti,
lo más seguro es que veas lo feliz
que has sido.

martes, 8 de octubre de 2013

BUSCO



Busco entre las ramas de un olivo,
entre las aguas y los lirios,
busco un poco de paz entre los besos
y tus delirios.

Encontrarte entre el sabor de tus labios
y conjugar el amor enredado en las caricias
y mimos recibidos de tus trémulas manos de seda,
busco entre el silencio por ti compartido.

Entre el murmullo de esos pajarillos,
busco la paz allá donde dejamos escondido nuestro amor
de la indiscreción de los rayos de sol, que iluminaron
nuestro delirio compartido.

Busco la paz entre los azahares y los lirios,
entre el perfume de tu piel, que huele a puro amor
   por los dos concebido.

domingo, 6 de octubre de 2013

VALOR



Piel de ángel, amor sin fin
tú que en mí habitas no dejes que me pierda
en la superficialidad de lo no vivido.

Lléname del valor
que mi alma necesita para comprender,
entender quién soy y a donde voy.

Acerca tu mano y sostén la mía con fuerza,
no permitas que mi valor decaiga
y dame el coraje que necesito para seguir adelante.

ayúdame a soportar tu luz cegadora
y permíteme atravesar 
este camino de  algodones y zarzas .

jueves, 5 de septiembre de 2013

SOLEDAD INEXISTENTE.




La lluvia sigue golpeando mi ventana,
el frío me acribilla,
mi mundo no es el que conocí a tu lado,
estoy en soledad viviendo mi destino,
llorando ese vacío difícil de ocultar.

No soporto el dolor
de no tener el amor que soñé, 


mi cuerpo se resiste a creer que ya no estás, 

cada día te extraño más.

Miro a través de mi ventana,
no sé qué hacer, estoy ausente
en una inexistente soledad.
Mi alma alimenta mi dolor,
a mi mente llegó la oscuridad
sin ocultar el vacío  de no tenerte.

Camino sin destino, sufriendo en mis carnes 

lo que nunca pensé que podría pasar, 

andando un camino, que me lleva

a esa soledad inexistente.

lunes, 5 de agosto de 2013

TU PELO




TU PELO
Qué bello es tu pelo negro, suave, 
de majestuoso movimiento,
cuando más me gusta es 
cómo te acercas a mí y con el viento,
me regalas caricias en el pecho.

Qué bello es tu pelo negro,
perfumado con gotas de rocío
mezcladas con el jazmín del huerto,
cuando más me gusta
es cómo con tus suaves movimientos
acaricias mi cuerpo, 
las cosquillas recorren mi pecho,
y mi piel pierde suavidad por un momento
¡aun así!
qué bello es tu pelo negro.

UN IMPOSIBLE




Cuando pienso en la impotencia
de la luna, solitaria, buscando cada día el amor del sol
y por más que gira y gira sobre la tierra
no logra alcanzarlo, la misma impotencia
de la oscuridad que por más que busca la luz
  no logra encontrarse con ella.




jueves, 1 de agosto de 2013

UNA FRÍA Y EXTRAÑA NOCHE DE DICIEMBRE.






Fue un día lluvioso y frío, mis manos no obedecían, quise dirigir mis pasos pero el frío anulaba mis sentidos.
Paré a descansar y entonces vi una casa a lo lejos, prometía una taza de café caliente, así que me dirigí hasta ella. Cuando me acerqué, un chispazo recorrió mi espina dorsal: aquella casa parecía sacada de una película de terror.

La noche oscura y el cortante frío comenzaban a paralizarme, vi humo salir por la chimenea y pensé: 'un alma caritativa me ayudará, mi coche quedó a dos Km. atrás, una avería no me ha permitido avanzar'. 
Llamé a la puerta pero nadie contestó, estaba seguro de que había alguien, el sonido de una vieja gramola llegaba hasta mí, ¡pensé! Aquí debe de vivir algún viejo igual algo sordo por el volumen de la música y no oye el timbre, así que volví a llamar pero nada, nadie abría la puerta. 
Busqué una ventana por donde ver si había alguien Vi una butaca de las llamadas orejeras. El cabello de alguien se dejaba entrever por encima del respaldo. ¡Vaya! Se habrá dormido… volví a llamar, entonces se abrió la luz del porche, el sonido del cerrojo abriéndose hizo que me estremeciera, pensé: ¡estoy a salvo! 

La puerta se abrió y una hermosa mujer me dio la bienvenida, tenía el cabello castaño casi rojizo, largo hasta la cintura, sus ojos eran bellos, —color caramelo— su piel tersa, una figura hermosa, parecía sacada de una película de los años cincuenta; su cintura estrecha y un vestido a lunares rojos así lo confirmaban, estaba claro que esta mujer no iba a la moda de ahora.
— ¡Hola!  ¿Qué le trae por aquí a estas horas y con este frío?
—Mi coche me ha dejado tirado a 2 Km. De aquí y necesito ayuda, ¿puedo usar su teléfono?
— ¡Sí! Ahí lo tiene pero dese prisa mi marido está a punto de llegar y es un hombre muy celoso.
—Miré hacia donde la mujer me indicó, no vi ningún teléfono, sus manos hicieron como que descolgaba y llamaba a alguien.
—He llamado a Estefan, él tiene una grúa, pronto estará aquí, hable con él.
—Le seguí la corriente, estaba claro que aquella mujer no estaba bien, hice como que agarraba el teléfono y entonces escuche una voz.
— ¡Si dígame!
—Hola  mire he tenido una avería, mi coche se ha parado a dos Km. de la casa ¿de?
—Isabel González, él me conoce— dijo la mujer.
— ¡Isabel!, —Estefan no me dejo terminar— González dijo el hombre. Sí, la conozco, déme 30 minutos.
— ¡Ok! Gracias señor.
Pensé que estaba soñando, debo de estar tirado por ahí inconsciente y estoy soñando, me dije para mí, aquí no hay ningún teléfono y yo hablando solo, la mujer se veía nerviosa.
—Espero que Estefan llegue pronto.
Entonces como si la mujer estuviese en trance volvió al sillón y se sentó mirando hacia una televisión apagada, era una televisión muy antigua pensé: Dios mío ¿Dónde estoy?
—Señora, ¿puede decirme en qué año estamos?, la mujer me miro extrañada y con una sonrisa en los labios me dijo:
— ¿No sabe ni en que día vive? 14/11.
— ¿De qué año? Pregunté.
— ¿No sabe ni el año? Mil novecientos cincuenta y tres.
— ¿Qué? Pregunté en voz alta. La mujer me miró extrañada, seguro que pensaría que estaba algo loco.
Pero ¿Qué está pasando aquí me dije? Pero si estamos en el día 6 de diciembre del 2012.
—Por favor señor, preferiría que esperase en su coche, mi marido está a punto de llegar, es muy celoso y me da miedo que le haga algo.
— ¿A mí? ¿Pero por qué? Si sólo he tenido una avería y vine a pedir ayuda, ¿Cómo no va a comprender esto?
—Usted no lo conoce, ya me ha dado varias palizas, de hecho creo que me mató, no estoy segura. Entonces volvió a quedarse mirando hacia la TV.
—Mi piel se erizó, comenzaba a comprender, o al menos eso creí, seguro que estoy soñando o mejor es alguna alucinación… de pronto escuché un coche, pensé: ya está aquí la grúa, miré afuera y vi un coche, ¡Dios santo! el coche es de los años 50 o 60, no sabría decir marca ni modelo, lo seguro es que era muy viejo; vi bajar a un hombre joven bien trajeado, el traje era antiguo como el de la mujer.
—Dios. es mi marido, salga usted por atrás o me matará de nuevo.
— ¿De nuevo?
—Si estoy reviviendo esto desde hace mucho tiempo ahora lo recuerdo, en cuanto llegue Estefan se pondrá hecho una furia, no me creerá, sacará su revólver y nos disparará.
—Pero señora eso no es posible, —le dije.
—Sí que lo es, los dos estamos enterrados en el jardín debajo de unos rosales blancos. De repente me empujó y me hizo salir por la puerta de la cocina. Me quede mirando por la ventana.
—Hola mi amor ¿Qué tal tu día? Dijo la mujer al marido.
—Acaso te importa, —contestó éste con malos modos.
—Claro que me importa, eres mi marido, —de pronto sonó el timbre: era el mecánico.
—Hola dijo Estefan, vengo  a arreglar el  coche.
— ¿Qué coche? —preguntó el marido.
—Francisco,no te alteres, ha venido un hombre diciéndome que se le había parado su coche a dos Km. de aquí.
—Acabo de llegar ahora y no hay ningún coche parado a dos Km. de aquí.
—Entonces ¿Qué hago? pregunto el mecánico.
El marido sacó una pistola y apuntando al mecánico le dijo: —vienes  a acostarte con mi mujer?
— ¿Pero que dice señor González? Sólo vengo a atender una llamada.
— ¿Y tú crees que me chupo el dedo?
Sonó un disparo y el mecánico cayó en el acto. De pronto el marido se giró y después de soltarle toda clase de insultos a la mujer, le disparó. Quedó tendida en el suelo suplicándole que no la matara, pero el marido, con una sangre fría que heló aún más mis venas volvió a dispararle a bocajarro, cayendo ésta fulminada.
yo estaba paralizado, ni siquiera pude reaccionar. el hombre abrió la puerta de la cocina, pasó por mi lado sin verme, y eso que yo no me moví. Pensé que estaba acabado, que ahora me dispararía a mí, pero pasó de largo sin siquiera inmutarse.
Fue a un cobertizo, sacó una pala y excavó un gran agujero en medio del jardín. Llevó los cuerpos de la pareja, los dejó caer dentro y tapo el agujero; fue a la parte trasera del jardín y volvió con dos rosales blancos.
Los plantó, después fue hasta la grúa, arrancó y se fue Volví a la casa. La mujer seguía sentada en aquel orejero… mis pelos se erizaron, ésta me miró y dijo:
—Esto es un horror, estoy reviviendo esto una vez tras otra, mi marido no era mala persona, pero los celos le podían, él no puede verte porque todavía vive y nosotros no podremos descansar en paz porque nuestro asesinato nunca se resolvió, por favor, ¡ayúdenos!
Me giré y vi al mecánico: era un chico joven, de unos veinticinco años, apuesto. Me dijo que tenía novia y que iban a casarse dos semanas después de lo ocurrido y al igual que Isabel, mientras no se esclareciera lo ocurrido no descansarían en paz.
Miré al exterior, estaba amaneciendo. Escuché el sonido de unos pasos; pensé que sería el marido que volvía de dejar la grúa.
Salí de la casa por la cocina, —el sol ya despuntaba—, me dirigí a la puerta principal y llamé. Me abrió un viejecito muy mayor.
—Hola buenos días señor González, ¿puede ayudarme? He tenido una avería… el viejo me miró con cara de malas pulgas, me señaló el teléfono; esta vez sí estaba allí, entonces llamé a la policía que en menos de veinte minutos estaba allí.
Les dije:
—este señor mató a su mujer y a Estefan, un mecánico que debía de vivir cerca de aquí.
— ¿Cómo sabe usted esto? —Pregunto la policía,
—Lo sé, dije yo.
—Este caso se cerró hace más de 50 años.
—Están enterrados aquí, —les mostré el lugar exacto. los rosales estaban hermosos, llenos de rosas blancas, era una pena que tuviesen que arrancarlos para sacar los cuerpos. El policía me miró dudando. pero al final me dijo: —si esto es una broma, créame que lo pagará caro.
Los forenses vinieron junto un grupo de hombres con palas, excavaron y encontraron los restos de la pareja. Al mirar a la casa vi a ambos con cara de gratitud y con una mirada feliz asintieron para darme las gracias. Se dieron la vuelta y desaparecieron. El marido, que había permanecido callado todo el tiempo. Me miro y preguntó:
— ¿Cómo lo ha descubierto?— Lo miré y le dije:  
—Mi coche se estropeó  un par de Km. de aquí, vine a pedir auxilio; Usted  no pudo verme pero yo a usted sí. Vi cómo los mataba y los enterraba.
Ellos me pidieron ayuda para poder descansar en paz y yo se la di.     

Gacias joven me dijo el viejo, me has quitado un gran peso de encima. Y con las manos esposadas se lo llevaron. Imagino que por su edad pasará el resto de su vida en alguna residencia pagando el mal que hizo años atrás por algo que ni siquiera había ocurrido.
¡Hoy! Después de hablar con una psicóloga hemos llegado a la conclusión que yo pude verles porque estuve a punto de morir aquella noche, congelado en la carretera y gracias al estado en que estaba, pude ver a aquella extraña pareja.
  


Vicente Devesa 2013 ®