lunes, 13 de mayo de 2013

¡TÚ!



Ojos llenos de misterio,

ojos que al verlos estremecen,

ojos que me atrapan y dan sentido a mi vida.

Es tu mirada la que roba mi ausencia

y me devuelve la presencia.

¡Tú!, mi bella niña, la que me robó el amor

y lo elevó hasta lo más alto del firmamento,

para cuando las almas noctámbulas miren al cielo,

sientan la tibieza de un amor eterno.

¡Tú!, mi niña bella de ojos azabaches y suave piel de terciopelo,

te llevaste lo que soy, pero no me arrepiento.

No hay mejor lugar para el amor que siento

que lo más alto del firmamento.