miércoles, 18 de julio de 2012

ARDIENTE DESEO



Cada noche dejo mi ventana entreabierta
esperando un soplo de aire fresco.
De mi alma, un lamento viene a romper
el silencio desde donde nacen mis sueños.
Es entonces y sólo entonces,
cuando la humedad de tu cuerpo
hace que arda en deseos de abrazar tu esbeltez;
Y mientras, pintas de azabache tus sueños.

Por la mañana, cuando despierto,
la tibia humedad de mis sábanas y el rojo de carmín que dibujaron tus  besos,
me demuestra que no hay nada mas real
que el amor que por ti siento.