miércoles, 24 de octubre de 2012

¡NO SE TÚ!




¡No se tú! pero ¡yo! sigo creyendo
en el niño que hay en mi interior,
tratando de no perder la inocencia
que hay en este cuerpo ya entrado en años,
pero que sigue creyendo
en la bondad de la gente,
porque habrá gente equivocada,
dolida y con un corazón amargado,
pero esa gente no es más
que un ser humano al que pisotearon
y que por ello perdió la fe y la luz
que seguro todavía habita
escondida en su corazón,
probablemente si encontrase
el brillo de un corazón noble
recuperaría la inocencia perdida
y su corazón volvería a brillar
con la fuerza con la que Dios lo creó.

¡No se tú! pero ¡yo! sigo creyendo
en el amor, en ese niño que hay en
mi interior.