sábado, 10 de noviembre de 2012

UN MUNDO DE AMOR PAZ Y ESPERANZA




Muchos años atrás, cuando para montar un coche se necesitaban centenares de personas, cuando para tapar las botellas de vino había que hacerlo a mano, cuando para mandar un mensaje había que escribir una carta y mandarla por correos, manteniendo a cientos de personas trabajando en correos; cuando querías leer un libro había que comprarlo en una librería, nos quejábamos y nos preguntábamos ¿Cuándo llegaría el progreso?
Y ahora que ha llegado, tenemos que lamentarnos porque no se necesita de la gente para hacer ese trabajo y tenemos que esforzarnos porque la mano del hombre se haga un poco mas imprescindible.

Nos olvidamos de buscar la forma de vivir dignamente, ni los mismos gobernantes encuentran una salida para este caos provocado por nosotros mismos me pregunto ¿Por qué? No paro de darle vueltas a la cabeza,

¡Maldito dinero!, que sólo va en dirección del que más tiene y es normal: el que tiene es el único que puede invertir y por ello recibir más, sólo ellos pueden mantener una forma de vida digna. ¿Y el que no tiene? El que no tiene no puede competir con el que tiene.
¡Resultado!
Cada día gente rica, más rica, gente pobre mas pobre. ¿Adónde puede llevarnos esta situación?

Pienso que sólo hay un camino bueno y otro malo: el malo es seguir como estamos, el bueno, cambiar los esquemas y convertirlo en un mundo de igualdad donde todos seamos iguales, donde cada cual desempeñe el trabajo que mas le guste y este trabajo nos haga libres y felices, donde todos dispongamos de lo necesario para vivir y no haga falta robar ni morir porque nos quedamos sin vivienda, porque no hay trabajo o una terrible enfermedad nos impide ganarnos el pan.
 
Una noche de insomnio, no hace mucho, me puse a pensar: ¿Qué pasaría si hubiese un solo gobierno mundial que mirase por la dignidad humana y que tratase al ser humano como hermano y que en vez de gastar dinero en armamentonpara aniquilar países enteros, dedicase su esfuerzo en cambiar el mundo?
 
Preparar desde temprana edad a los niños y enseñarles las posibilidades de este mundo y que cada cual eligiera a su gusto a qué dedicar su vida en beneficio del prójimo; en pro de su hermano, dedicarnos a erradicar la violencia de una forma sana, trabajar para vivir en lo que de verdad nos guste y por ello, no percibir nada porque ya disponemos de todo.
El mundo tiene posibilidades de seguir adelante, pero sólo si caminamos todos por una misma senda, ¡la senda del amor! 

Tener viviendas dignas para todos, no mansiones, unas mejores que otras, ¡no! Hagamos ciudades ecológicas, sostenibles, que no dañen el planeta, viviendas donde nada falte. Sobra terreno para cultivar comida para todos, en vez de tirarla cuando sobra.

Yo mismo he visto supermercados tirando
montones de productos perecederos a cinco días de caducar, por no poderlas vender; y no pueden llevarlos a orfanatos y casas de acogida, donde podrían dar de comer varios días a personas sin recursos, porque su política de empresa no se lo permite.

¿No es triste ver grandes músicos, abogados, ingenieros, agricultores, artistas etc… pidiendo por las esquinas, sin un bocado que llevarse a la boca, sin un lugar donde vivir dignamente, mientras los bancos se hacen con sus viviendas y las mantienen cerradas sin poder venderlas?
¿No es injusto? Gente que podría dedicar su vida al bien del prójimo, trabajando en lo que les gusta a cambio de tener lo necesario para vivir. 
¿Es mejor verles sin ideas, desmoralizados y hundidos? Muchos optan por el suicidio, otros lo vuelven a intentar sin resultado, aquéllos piden dinero a los bancos para comenzar de nuevo, pero los bancos rehúsan darles crédito porque no tienen dinero, suena raro, ¿no? ¿Cómo van a pedir dinero si lo tienen? es normal que si lo piden es porque no lo tienen, en fin así estamos.

¿Qué pasará cuando nuestros hijos acaben sus carreras, esas carreras que nos han dejado en la miseria, carreras que han costado todo el dinero ahorrado en años; incluso jóvenes que han trabajado de noche para estudiar de día llevando una vida durísima?
¿Qué pasará cuando busquen trabajo y no lo encuentren? ¿Qué pasará cuando sólo encuentren un ¡no! por respuesta? 

Está pasando ya, tenemos arquitectos de reponedores en supermercados, ingenieros trabajando de cajeros, cirujanos en la vendimia, —con la falta de médicos que tenemos—, pilotos de aviación trabajando en la construcción…  trabajos dignos, pero no se han preparado para ello. Millones de euros que los padres han ahorrado con gran esfuerzo tirados a la basura, jóvenes que han trabajado duro de noche para durante el día estudiar y sacarse sus carreras para nada.
Hay tanto y tanto de qué hablar, ¿pero, como solucionar esto? Solución la hay.

Hoy en día estamos expuestos a miles de peligros, terremotos, tsunamis, radiaciones solares o tormentas solares, peligro de choque de algún asteroide, guerras injustificadas…
Si fomentasen estas brillantes mentes a buscar soluciones a estos problemas, lo más seguro es que las encontrasen. Este mundo podría ser el paraíso para el que fue creado.

La otra noche viendo una película, creo que se titulaba Señales Desde El Cielo, realmente me asusté, me dio mucho que pensar. Y me dio que pensar que este mundo comenzó de la manera en que acaba la película: un mundo, un paraíso, que comienza desde cero a través de unos niños traídos de un planeta a punto de ser destruido por una tormenta solar que deja carbonizado todo el planeta.

Como ven, una forma de lo mas simple y sencilla como es una posible tormenta solar, sólo unos niños elegidos —quién sabe por qué— son sacados del planeta por unos seres angelicales y llevados a otro planeta. 

Y yo me pregunto: ¿Qué hubiese pasado si en vez de haber malgastado nuestro dinero en armamento y en cosas que no sirven de nada? ¿Hubiésemos dedicado el tiempo en fomentar mentes brillantes que descubrieran la manera de protegernos de todas esas catástrofes?
¿Qué pasaría si desapareciese el dinero y cambiásemos radicalmente la forma en que vivimos? Sin envidias, sin miedos, haciendo cada cual lo que de verdad le guste.

Nadie se ha puesto a pensar por qué cada uno está capacitado para hacer algo distinto. ¿Por qué alguien es feliz sacando cálculos matemáticos y otro es feliz haciendo comidas o criando ovejas?

Dios nos creó a cada uno con un don, sólo hay que descubrirlo y ponerlo en práctica, ser felices con lo que hacemos y dejar de envidiar lo que otros tienen, sencillamente porque todos tenemos el derecho a tenerlo sólo por ser hijos de Dios, solamente por eso, a todos nos pertenece.

¡Hagamos algo ya!

Cambiemos el mundo, está en nuestras manos, de eso no me cabe la menor duda, pero hay que hacerlo ya, o será tarde.
Sólo espero que los gobernantes se den cuenta de que la solución está en sus manos: tienen que dejar aparcado el egoísmo y la avaricia y tratar de llevarnos hacia la libertad, el amor y la felicidad, ¡un lugar que debería de existir ya!