domingo, 11 de septiembre de 2011

LA ISLA DEL VIENTO



Los tambores resuenan,
señalan acontecimientos
venideros.

Los oscuros paisanos 
danzan al son de cantos
hechizantes.

¡Mi cuerpo! en sueños
se arrastra,
intentando distinguir
a lo lejos,
los verdes alcornoques
con su piel arrancada 
gotean las lluvias eternas 
que no cesan.

Una hoguera da calor a su piel,
alimentada
por el certero viento.

Los nativos reunidos
en círculo perfecto,
chismean relaciones
venideras.

Una pareja joven,
se promete amor ante
un viejo arrugado por los tiempos
que los bendice y
con cantos alocados
hechizantes
los acaba casando.

Con gracia, la muchacha
mueve su cuerpo de ébano,
mientras el joven
la mira extasiado,
piensa en la noche
cuando será suya.

Con tierna fiereza
mira sus pechos,
mira su bello cuerpo
de formas redondas,
suspira y da rienda
a sus sueños, sueños
que en un momento
serán realidad.

¡Por fin! el amor llegara
él desea
sus besos,
ella lo quiere todo
dentro de su cuerpo
y así extasiados
seguirán viviendo
en su poblado
lleno de alcornoques,
fieras, tambores y danzas
que hacen temblar al viento, 

Los tambores seguirán
tocando al son del éxtasis 

de los nativos de la isla del viento.