domingo, 7 de octubre de 2012




El tiempo pasa inexorable
se lleva mis anhelos, mis sueños y esperanzas.
Mis sueños no son sueños,
mis anhelos no son inalcanzables,
solo quiero hacer bien
lo que mi corazón alcanza a comprender.
Descalzo camino entre ascuas al rojo vivo,
y no digan que no me quemo
sólo porque no me quejo,
limpios son mis anhelos
y, por no conseguirlos,
no creas que no sufro,
aunque en mis ojos no aparezcan
gotas húmedas de sal.
Mi alma se desgarra
por no poder alcanzar la libertad
que sólo da la verdad.